¿Qué estructura y contenidos debe tener una web profesional?

Con las nuevas herramientas que ofrece Internet –gratuitas y muy intuitivas-, es fácil construir una web que te ayude a presentarte, consiguiendo mayor visibilidad y nuevos clientes. Sus contenidos pueden ser tan amplios como tu creatividad y ganas de expresarte, pero hay tres apartados que no pueden faltar. En este artículo te indico cuál es la información imprescindible para tu web profesional y te propongo la mejor manera de ordenarla.

Estar o no estar en Internet, ya no es la cuestión. En la actual coyuntura de mercado, no estar en Internet es como no existir. Y eso es algo que tú no te puedes permitir. Una de las primeras cosas que debes plantearte para tener presencia en el mundo digital, es crear tu propia página web, que además del elemento central de toda estrategia de comunicación digital, es una excelente tarjeta de visita y tu mejor escaparate profesional para captar nuevos clientes, es decir, aquellas personas interesadas en comprar los productos que comercializas o contratar los servicios que ofreces.

Elementos fundamentales de la estructura de una web profesional

La que se muestra en la imagen es la estructura típica para una web profesional. Esta manera de disponer, tanto la información como los enlaces de navegación para acceder a otros contenidos, es la que cualquier usuario entiende de forma intuitiva. Es decir, localizar la información deseada le resultará fácil y sencillo porque “cada cosa” está donde el usuario “espera encontrarla”. Esta es la estructura que te recomiendo si no tienes demasiada experiencia en construir webs. Es una fórmula básica y segura.

Estructura de una web profesional

Revisemos los elementos que la componen.

1. Cabecera: es lo que aparece en la parte superior de la pantalla, el espacio que debe estar dedicado a tu marca (ya sea personal o de empresa). Tu nombre y apellidos; el nombre de tu empresa; o tu logotipo. Esta cabecera estará siempre visible, sea cual sea el contenido que esté leyendo el usuario. Su principal objetivo es potenciar tu imagen de marca y tu posicionamiento en Internet.
Puede construirse utilizando una imagen o a partir de texto.
Además, puedes incluir –es optativo pero muy recomendable- una frase, a modo de título secundario, donde presentar tus servicios principales, que son además, tus palabras clave de búsqueda más relevantes. Así, en el ejemplo que ilustra este artículo –que es el de una clínica dental de Barcelona- esta segunda línea de la cabecera podría decir algo del tipo: “Clínica Dental en Barcelona”, aunque hemos preferido adoptar una fórmula más específica y directa que describe sus principales tratamientos: “Tu dentista en Barcelona: Implantes, endodoncias, blanqueamiento dental. Urgencias 24h.” Lo importante es que pienses cuáles son tus servicios y cómo los buscaría alguien en Internet. Esas son las “palabras clave” que debes utilizar para tu titular secundario. (NOTA: Quédate con esta expresión -palabras clave-, porque la verás a menudo a lo largo de este artículo).

2. Menú principal: justo por debajo de la cabecera, se encuentra una línea en la que se disponen unas palabras que funcionan como enlaces y que dirigen al usuario a los contenidos más importantes de la web. Este es su principal objetivo: hacer accesible la información más relevante de tu negocio, facilitando la navegación en tu sitio. Los tres tipos de información que nunca deben faltar y que forman lo que se denomina información corporativa son los que responden a las preguntas: ¿Quién eres? ¿Qué haces? y ¿Cómo contactar contigo? .Puedes ponerles el título que consideres más apropiado y creativo, pero debes procurar que el contenido responda estas tres preguntas básicas. Además, yo te recomendaría incluir aquí el enlace a una sección de noticias/actualidad/información práctica… o lo que prefieras para añadir información regularmente a tu página. Una sección tipo blog.
El contenido concreto que debe incluir cada apartado, lo veremos más adelante.

3. Barra lateral. En esta parte de la web (que puede situarse indistintamente a la derecha o a la izquierda de la pantalla, donde más te guste) se incluye la información que ayudará al usuario a encontrar lo que busca o necesita. Puede incluir una presentación de tipo bienvenida; tus datos de contacto y enlace a tus redes sociales; tus últimos artículos; así como los enlaces a diversa información útil para tus potenciales clientes que esté disponible, tanto en tu web como en la de terceros. Lo que consideres oportuno. Pero no olvides que su objetivo es doble: por una parte ayudar al usuario a moverse por tu web y por otra, ofrecerle la información que a ti te interesa que conozca.

4. Cuerpo de la página. Es donde aparece la información que ha seleccionado el usuario a través de los distintos menús y enlaces de navegación de tu web. Procura que la extensión de cada página no supere las 600 o 700 palabras, los internautas no suelen estar dispuestos a leer grandes textos; prefieren encontrar la información rápido y sin muchos preámbulos.
Te recomiendo que seas breve, conciso y utilices un lenguaje directo. Huye de los términos propios de tu argot profesional más sofisticado: eso sólo lo entenderían otros profesionales como tú (es decir tu competencia), pero no tus clientes potenciales. Debes pensar siempre en tus clientes cuando escribas.
En otro orden de cosas, la utilización de imágenes es muy recomendable: ilustran el texto y lo hacen más atractivo. Pero nunca utilices imágenes de las que no seas propietario y menos si no estás totalmente seguro de que están libres de derechos.

Contenido imprescindible

Esta es la información corporativa que nunca debe faltar en una página web profesional. Todo lo que a continuación se incluye debes planteártelo como un sutil “gancho comercial” para que quienes visiten tu página en busca de una empresa o profesional de tu ámbito de negocio, decidan ponerse en contacto contigo.

En este sentido, te recomiendo que huyas del lenguaje rebuscado, farragoso o muy técnico. Estas características ahuyentan más que enganchan. En su lugar, utiliza un lenguaje ágil, construido a base de frases cortas. Y asegúrate de que utilizas un vocabulario profesional pero comprensible, especialmente para los que no sepan de tus productos o servicios.

Puedes incluir –además- toda la información que consideres relevante, pero la que se cita a continuación, no debe faltar.

1. ¿Quién eres? Se trata de presentarte (ya sea como profesional o como empresa)
Si te presentas como profesional, te recomiendo que incluyas una fotografía y un breve currículum, biografía o trayectoria profesional, poniendo énfasis en tus especialidades y en la información que puede resultar útil conocer a tus potenciales clientes. Si es posible, habla en primera persona, o por lo menos, incluye una cita entre comillas. Tanto en el contenido, como en la redacción, debes poner especial cuidado para mostrar cercanía, profesionalidad y experiencia. Se trata de ofrecer la información más relevante para ganarte la confianza de quien está intentando averiguar quién eres. El objetivo es que se decida a dar el siguiente paso, que es contactar contigo.
Si te presentas como empresa, el abanico de información que puedes incluir es mucho más amplio, pero los objetivos y el tono, son los mismos. Se trata de generar confianza y movilizar a tu potencial cliente para que dé el paso de ponerse en contacto contigo. Por eso, ofrece únicamente la información que resulte relevante para ello, a través de un lenguaje cercano y convincente.

2. ¿Qué haces? ¿Qué ofreces?: Es el momento de detallar los productos y servicios que ofreces, cuáles son tus especialidades y forma de trabajar, qué valor diferencial das a tus clientes… Todo aquello que pueda ser relevante o importante. Es la parte que más deberías trabajar y pensar, ya que, seguramente, esta es la información más decisiva, la que hará a quien visite tu web en busca de lo que tú ofreces, convencerse de que tú eres el profesional que necesita y decida levantar el teléfono o dirigirte un email. Este es, además, el apartado de tu web que se merece mayor extensión: como escaparate de tus productos o servicios y también como herramienta de posicionamiento, ya que te permite utilizar reiteradamente las palabras clave de búsqueda más relevantes a tu negocio.

3. ¿Cómo contactar contigo? Aunque parezca obvio, se trata de algo muy importante. Si la persona que está leyendo tu web decide que tú eres el profesional que necesita, pónselo fácil para que pueda contactar contigo. Incluye toda tu información de contacto de forma bien visible: dirección (incluso puedes incluir un mapa), teléfono, email, redes sociales en las que participas…. Te recomiendo que además de una página desde el menú principal, incluyas esta información en la barra lateral, en un lugar bien visible.

Con estos tres puntos, tu web estaría completa y cumpliría de sobras su objetivo de ser tu mejor tarjeta de visita y escaparate digital. Aunque si quieres dar un paso más…

Incluye un blog o sección de noticias

Por razones de visibilidad y acumulación de visitas, te recomiendo que tu web incluya además del contenido anterior una sección en la que puedas incorporar periódicamente nuevo contenido; ya sea relacionado con los servicios que ofreces o con información de utilidad práctica para tus potenciales clientes. Los artículos que publiques, deben estar orientados a demostrar tu capacidad profesional y tu experiencia. Por ejemplo, en el caso de la Clínica Dental, tanto podrías incluir un artículo titulado “¿Quieres mantener tus dientes blancos?” donde se incluya una serie de consejos prácticos (y palabras clave para tu posicionamiento); como otro cuyo título fuera “Cómo elegir el implante dental más adecuado” con tus recomendaciones al respecto.

Puedes darle el título y contenido que te parezca más apropiado en cada momento y aunque no es imprescindible, esta sección tipo blog que te propongo tiene una misión muy importante: mejorar tu posicionamiento en internet. Es decir, que cuando alguien busque en Google lo que tú ofreces te encuentre a ti antes que a tu competencia.

Para eso, el nuevo contenido que vayas publicando debe incluir dos cosas muy importantes:
a) En primer lugar las palabras clave que has identificado (las que tus potenciales clientes utilizan para localizar tus servicios).
b) Además, numerosos enlaces, tanto a otras páginas de tu web, como a otros sitios de Internet.

Y una cosa más: debes ser regular en tus publicaciones. Es mejor publicar un nuevo artículo al mes que tres artículos ahora y luego dejar pasar dos meses sin publicar nada.

Si sigues estas sencillas recomendaciones en lo que a tu blog se refiere: publicación periódica, utilización sistemática de palabras clave e inclusión de enlaces; verás cómo tu posicionamiento mejora notablemente con el paso del tiempo.

Para terminar, un último consejo: cuida mucho los detalles.
Es lo que hace la diferencia entre un profesional y un aficionado.

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